Lo sé, créeme, estar enamorado de la idea del amor es algo horrible, sientes la necesidad de alguien que te quiera, como si no pudieras ser feliz de otra forma, como si en todo momento estuvieras incompleto.
Es una dependencia hacia un sentimiento y, como ya he dicho, es horrible, pues el amor no es alguien con quien puedas sentarte y decirle "Hasta aquí hemos llegado", "Me haces daño", "Necesito que salgas de mi vida" o directamente "Vete a la mierda", no, no puedes hacer eso.
El amor seguirá ahí, y te atrapará y te desgarrará el alma cuando menos lo esperes y cuando más hundido en la mierda estés.
No puedes huir de él y mucho menos esconderte, porque, al fin y al cabo, eres tú quien está enamorado del amor y no a la inversa, así que serás tan estúpido de ir a buscarlo cuando no sea él quien te persiga. Y tropezarás en la misma piedra sin cesar hasta besarla como un adicto.
Buscarás en la primera persona que te de un poco de atención ese sentimiento, aunque en el fondo sepas que no está ahí, que estás haciendo el gilipollas y que muy probablemente estés utilizando a alguien en tu propio beneficio, solo para sentirte bien un breve periodo de tiempo, te harás daño tú y harás daño a otros, lo sabrás y no te importará, al menos en un principio, pues en ese momento resulta mucho más agradable taparte los ojos e imaginar que ahí hay un sentimiento que no existe.
Tus besos y tus caricias estarán vacíos, pueden ser agradables, pero en el fondo de tu corazón sabes que no son más que una farsa y por eso te valdrá cualquiera para darlos. Simplemente harás y dirás cosas de forma mecánica, simulando que existe algún sentimiento dentro de ti cuando la realidad es que estás vacío.
Y ahí es donde, creo, que se encuentra la raíz del problema, en el hecho de estar vacío y además ser consciente de ello, en el hecho de ser incapaz de sentir nada por nadie, ahí es donde te enamoras del amor y te vuelves un dependiente de dicho sentimiento, puesto que te aterra ser incapaz de volver a querer y de volver a ser querido.